Vivienda unifamiliar aislada situada en Villanueva de la Torre, Madrid, con seis dormitorios, siete cuartos de baño y una superficie construida total de 285 metros cuadrados.
El edificio se compone mediante la unión de dos cuerpos cúbicos de diferentes alturas y materiales. Ambos volúmenes están revestidos principalmente con piedra caliza blanca, mientras que determinadas zonas, como el interior del porche y el frente del volumen inferior, incorporan un aplacado de cuarcita dorada.
La combinación de ambos materiales y el encuentro entre los distintos volúmenes generan un característico juego de luces y sombras, aportando profundidad y personalidad al diseño exterior de la vivienda.


