Vivienda unifamiliar adosada situada en Olías del Rey, Toledo, con dos dormitorios, dos cuartos de baño y una superficie construida total de 93 metros cuadrados.
El edificio se configura exteriormente mediante la unión de dos volúmenes cúbicos de diferentes alturas. Ambos cuerpos están revestidos con ladrillo de tejar de estilo toledano, aportando una imagen vinculada a los materiales tradicionales de la zona.
El acceso principal se destaca mediante un aplacado de pizarra oscura que enmarca los huecos de la fachada y marca la intersección entre los dos volúmenes. La combinación de alturas, materiales y retranqueos genera un característico juego de luces y sombras.

