Vivienda unifamiliar aislada situada en Méntrida, Toledo, con tres dormitorios, tres cuartos de baño y una superficie construida total de 251 metros cuadrados.
La vivienda se organiza alrededor de un patio central, sobre el que se desarrollan los tramos de escalera y una lámina de agua. Este espacio central está cubierto mediante una pérgola retráctil de policarbonato, que permite abrirse para facilitar la ventilación y la entrada de luz natural al interior.
Exteriormente, el edificio combina ladrillo cara vista dispuesto en bandas verticales, muros cortina de vidrio y revestimientos de mortero monocapa gris, creando una composición contemporánea basada en la repetición de líneas verticales.


