Vivienda unifamiliar aislada situada en Hoyo de Manzanares, Madrid, con cinco dormitorios, tres cuartos de baño y una superficie construida total de 408 metros cuadrados.
El diseño exterior se caracteriza por una banda continua que conecta visualmente el peto de la cubierta con la terraza y el porche frontal. Esta composición genera una forma similar a una “S” y permite proteger el interior de la vivienda del soleamiento más intenso durante los meses de verano, gracias a su orientación sur.
Para desarrollar esta solución arquitectónica se ejecutaron vuelos de hasta tres metros mediante losas macizas de hormigón armado. Las fachadas combinan un revestimiento de piedra caliza blanca con carpinterías oscuras en puertas y ventanas, creando una imagen contemporánea y un marcado contraste cromático.



