Vivienda unifamiliar aislada situada en Villar del Olmo, Madrid, con tres dormitorios, dos cuartos de baño y una superficie construida total de 139 metros cuadrados.
El edificio se compone mediante la unión de dos volúmenes cúbicos desplazados entre sí. Cada uno de estos cuerpos se remata mediante una cubierta inclinada, cuya disposición permite remarcar visualmente el desfase existente entre ambos volúmenes.
Las fachadas se terminan con un revestimiento continuo de mortero monocapa blanco, que contrasta con los tonos oscuros utilizados en las carpinterías metálicas de las ventanas y en el acabado de las cubiertas.
La combinación de volúmenes, alturas y materiales genera un característico juego de luces y sombras, aportando profundidad y personalidad a la imagen exterior de la vivienda.


