Vivienda unifamiliar aislada situada en Galapagar, Madrid, con dos dormitorios, dos cuartos de baño, un aseo, ascensor entre las tres plantas y una superficie construida total de 328 metros cuadrados.
La vivienda se organiza mediante una planta en forma de L y una cubierta inclinada a pabellón. Esta configuración permite generar dos terrazas conectadas directamente con la parcela y con la zona de piscina.
Las fachadas combinan mortero monocapa blanco con elementos oscuros en el zócalo porcelánico, las carpinterías y las tejas cerámicas de la cubierta, creando un contraste elegante y una imagen residencial de carácter tradicional.


