Vivienda unifamiliar aislada situada en Galapagar, Madrid, con cuatro dormitorios, tres cuartos de baño, un aseo y una superficie construida total de 268 metros cuadrados.
El proyecto se compone mediante la unión de varios volúmenes cúbicos de diferentes alturas y materiales. Estos cuerpos se articulan alrededor de las zonas exteriores de la vivienda, dando acceso a una piscina tipo infinity pool y a un cenador equipado con barbacoa y aseo.
Las fachadas combinan mortero monocapa blanco con aplacados de pizarra negra. El contraste entre ambos acabados genera una imagen contemporánea y un característico juego de luces y sombras entre los distintos volúmenes.



