Vivienda unifamiliar aislada situada en Galapagar, Madrid, con tres dormitorios, tres cuartos de baño y una superficie construida total de 163 metros cuadrados.
El edificio se configura exteriormente como un único volumen rematado mediante una cubierta inclinada a dos aguas, acabada con tejas mixtas cerámicas de estética tradicional.
Las fachadas combinan ladrillo de tejar tradicional con un zócalo revestido de cuarcita. En el interior se proyecta un amplio espacio diáfano destinado a salón-comedor, abierto hacia el entorno natural de la parcela mediante grandes huecos de ventana que permiten disfrutar de las vistas hacia las encinas existentes.



