Vivienda unifamiliar aislada situada en El Boalo, Madrid, con tres dormitorios, dos cuartos de baño y una superficie construida total de 142 metros cuadrados.
El edificio se configura mediante la unión de varios volúmenes cúbicos de distintas alturas y materiales. Las fachadas se revisten principalmente con mortero monocapa blanco, incorporando un aplacado de cuarcita dorada en la zona de acceso para destacar la entrada principal.
La composición se completa con un alero formado por una fina losa de hormigón armado que recorre los distintos volúmenes y protege el interior de la vivienda del intenso soleamiento durante los meses de verano, especialmente en su orientación sur.



